Reguetón
eph @ 05:41
Foto: Archivo particular
Hace un par de semanas, la agrupación Calle 13 ofreció la mejor muestra de su progreso en el reguetón y llenó el Downtown Majestic de Bogotá. Dos semanas atrás, Wisin y Yandel hicieron lo propio, en medio de un torrencial aguacero, en el Parque Simón Bolívar de la capital. Este mismo dueto, denominados 'Los extraterrestres', enloqueció en febrero pasado al exigente público del Festival Viña del Mar (Chile), mientras Daddy Yankee daba en Bolivia el concierto más multitudinario en toda la historia de ese país.
Es una realidad que el reguetón, un género que cosechó amores y odios durante los últimos seis años, dejó de ser solo un ritmo urbano y erótico, y se convirtió en una fusión de elementos que finalmente logró posicionarse en las diferentes escalas sociales. No en vano, el próximo mes los artistas más importantes del reguetón puertorriqueño aparecerán juntos en un mismo disco para mostrar lo más selecto de sus nuevas producciones musicales y los avances líricos que ha tenido el género. Dejó a un lado la vulgaridad de sus letras para darles paso a composiciones más románticas. Bajo el título Caribbean Connection, en ese trabajo compartirán factura Daddy Yankee, Don Omar, Héctor 'El Father', Voltio, Vico C, Khriz y Ángel, entre otros.
Desde sus orígenes
Lo curioso es que cuando los colombianos bailaron 'El papi Chulo', a finales de los 90, no tenían idea de que estaban dando sus primeros pasos de reguetón. Como una epidemia, el contagioso ritmo se trasladó desde las costas hasta Medellín, ciudad donde se programó por primera vez una canción en una emisora local.
uperando el atrevido baile de la champeta y la permanencia de cualquier ritmo pasajero de fin de año ('La Macarena', 'El aserejé' o 'La quebradita'), el reguetón se instaló en el gusto de los jóvenes, ávidos de irreverencia y rebeldía, en medio de un mercado tropical que por esos días no renovaba sus productos. El reguetón retomaba su estética del hip-hop -con la moda de pantalones anchos (hopper), joyas, mujeres hermosas y actitud desafiante- y que musicalmente es una variación del 'raggamuffin', un término inglés (rag-harapo) que fue utilizado para etiquetar a las clases pobres, rastafaris y músicos jamaiquinos y a sus movimientos culturales.
No obstante, el reguetón trajo consigo su marca registrada en el lenguaje. Con temas plagados de expresiones incomprensibles para la mayoría de sus oyentes (salidas de los barrios marginales de Puerto Rico) o de violencia y sexo explícito, el nuevo género impactó en el público. A esto se sumó el famoso 'perreo' o 'doggy style', un baile en el que las parejas se aproximan perdiendo los límites, como intentando seducirse con movimientos lascivos y sensuales. La polémica estalló.
Lo cierto es que el reguetón ha trascendido cualquier escala socio económica y aunque muchos consideran que musicalmente está destinado a desaparecer, su evolución demuestra que tiene cuento y para rato.
Un género de fusiones
Aunque algunos expertos en la materia señalan que es muy difícil hablar de vertientes musicales en el reguetón, es evidente que su transformación ha dado pie para que se presenten diferentes categorías.
A comienzos de los años noventa, grupos como 'La Factoría', 'Chombo', 'Cuentos de la cripta' o 'Lorna', le apostaron al 'dembow' (ritmo originario de Jamaica), el cual se caracterizaba no solo por el golpe sino por sus letras románticas. Ahora, las actuales figuras del género, que en un comienzo eran amantes del hip-hop como Tego Calderón, Wisin y Yandel, Daddy Yankee o Don Omar, se inclinaron por hacer fusiones con ritmos como el dancehall, el funky y la electrónica.
Las categorías van desde el reguetón balada, que relaciona ritmos movidos y románticos, pasando por el que defiende mitos urbanos -aquellos relacionados con la rivalidad entre cantantes-, hasta llegar a uno fusión (combinación de ritmos). Cada una de estos subgéneros tiene referentes importantes, sin embargo eso no indica que la exploración de sus intérpretes este limitada.
Don Omar, en su reciente álbum 'King of kings', le apostó al dance hall, pero igual trabajó con el salsero Víctor Manuelle. Lo hicieron en el tema 'Nunca había llorado así'. Otro caso de colaboración se dio entre Gilberto Santarrosa y Vico C, cuando interpretaron 'Lo grande que es perdonar', que sonó con mucha fuerza hace dos años. Por su parte, Wisin y Yandel, famosos por su reguetón bailable y romántico, se metieron en el desafío de hacer fusión. En los próximos días harán una balada con el cantante español Enrique Iglesias, que se suma al trabajo que hicieron con Franco De Vita en la canción 'Dónde está el amor'.
Otras opiniones
Una posición diferente tiene José Eliécer Castro, gerente de producto reguetón en Colombia de la disquera Universal Music. "Aquí no se puede hablar de categorías, lo que ha hecho el género es transformarse, por medio de fusiones. Tomar instrumentos de cada país y trabajar con ellos", dice.
Cuenta que en esa medida los productores se han vuelto unos expertos en adquirir elementos del vallenato, la cumbia, la bachata, el merengue y el hip hop. "El mejor ejemplo es Calle 13. Ellos son muy urbanos, pero no son reguetón, lo que hacen es fusionar", señala. De hecho, Residente, integrante del dúo opina: "El reguetón ya no es urbano, porque habla de estupideces como 'mover el culo'. No le quito mérito, pero ahora es un género popular".
Igual, Castro piensa que con el reguetón va a pasar lo mismo que con el merengue. Llegará el momento en el que tendrá su curva de descenso, pero habrá exponentes del género que lo van a ayudar a sobrevivir.
Para J. Fernando Quintero, director de Rumba Stereo, de RCN -emisora especializada en reguetón-, no existen subgéneros, aunque para su programación interna sí exista una clasificación. "El reguetón, que por lo menos en Colombia ya tiene un lustro, es solo uno, pero tenemos clasificación a la hora de programar", afirma. Tienen reguetón romántico; reguetón 'tiradera' -que le llaman 'pa' machos'-, en el que se echan sátiras al estilo piquería en el vallenato; reguetón 'rosa' y reguetón movido.
Con sabor colombiano
Algunas letras del reguetón apenan a cualquiera. "Hágale papito, déle sin parar. Déle como perro que mi esposo va a llegar", repite frenéticamente el coro de 'La Kemona'', escandalosa canción de Master Boys, una agrupación del Pacífico colombiano que también generó polémica por su tema 'Micaela', (una colegiala que se enredaba sexualmente con su doctor).
Colombia no ha sido ajena al avasallador crecimiento del reguetón en el resto del continente. "Lo malo es que los de aquí no tienen autonomía. Se visten como los reguetoneros de Puerto Rico y se ven como una copia", asegura José Eliécer Castro, gerente de producto reguetón en Colombia de la disquera Universal Music.
Sin embargo, algunos colombianos han intentado crear un estilo diferente. Hace un par de años, el sanandresano Juancho Style saltó a la fama con la canción romántica 'Me falla'. Actualmente, en el país se siente la creciente aparición de grupos y solistas de reguetón. Algunos de los más destacados son Jay Balvin, de Medellín, -que estuvo nominado con su canción Éxtasis en la pasada edición de los premios Lo nuestro- , la fusión Dragón y caballero, Gacela y Villa, 3 pesos -famosos por ser los teloneros del pasado concierto de Wisin y Yandel- y Dálmata y Ñejo, que se presentará la próxima semana en Alma, uno de los bares de moda en Bogotá.
Publicado el 1 de junio
SOFIA GÓMEZ Y MANUEL RINCÓN
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO

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Un Comentario »
josue — 07-04-2009 - 02:34:40 GMT 1
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